Tipos de emprendimiento: ¿cuántos hay y en qué se diferencian?

Antes de estudiar tu idea de proyecto, quizás te interese conocer que tipos de emprendimiento existen, para que puedas encontrar el camino que mejor se adapte a ti.

Hoy te hablaremos no solo de todos los que son posibles realizar, sino también de los tipos de emprendedores que hay, para que conozcas mejor el mundo de la creación de un negocio.

Los emprendimientos tienen en común la resolución de necesidades

La mayoría de tipos de emprendimiento tienen en común la búsqueda de soluciones ante cualquier problema humano, así como la creatividad. Y es que cuanto más diferente sea lo que quieres ofrecer, más éxito tendrás, alcanzando cuotas del mercado que nadie ha querido explorar.

¿Por qué es necesario conocer diferentes tipos de emprendimiento?

Conocer los diferentes tipos de emprendimiento que puedes llevar a cabo te hará una persona más sabia y más capacitada para lograr todo lo que necesites.

Además, te ayudará a ser más productivo/a, agudizando y perfeccionando no solo el proceso de creación sino también el de marketing y ventas. Así, a la hora de hablar de un emprendimiento te encontrarás con:

Los pequeños negocios:

En estos casos, es el propietario quien dirige la organización, quizás con algunos empleados a sus órdenes. Se trata de negocios que podemos ver en las calles de nuestras ciudades y que casi no aportan beneficios a sus propietarios.

El rango de beneficio es medio-alto en aquellos proyectos que logran crear más locales y acceder a un volumen de ventas cuantioso y continuado cada día. Un ejemplo de estos emprendimientos son los autónomos que apuestan por una apertura de un negocio público.

Organizaciones sociales:

Tiene que ver con el emprendimiento social y con aquellos proyectos que buscan mejorar algún área en el sector de la educación, el desarrollo humano o el medio ambiente, entre otros ámbitos.

Negocios escalables:

Son aquellos que en su plan de negocio hacen más hincapié en la idea de obtener un alto crecimiento a través de la innovación y la estrategia.

Buscan cubrir no solo una renta básica para su creador y sus empleados (si los tiene) sino también aumentar sus beneficios y expandirse a medida que el negocio se va haciendo popular. Normalmente, las empresas y las startups de tecnología pertenecen a esta clasificación.

Emprendimientos por oportunidad:

Son personas que aun teniendo una fuente de ingresos fiables optan por realizar un negocio para mejorar todavía más sus finanzas totales.

Los emprendedores que participan en esta actividad son capaces de responder a una necesidad del mercado, generando una solución ante cualquier problemática.

Franquicias:

Es uno de los modelos de emprendimiento que más se conocen, velando por la adquisición de una marca que ya está en el mercado, que goza de bastante popularidad. Con esto se asegura un volumen de ventas atractivo, sabiendo que a pesar de que se invertirá se conseguirán resultados muy beneficiosos para el emprendedor o la emprendedora.

Es habitual que se pague. además de una entrada, un canon mensual; por el derecho de imagen de la marca y por sus reglas de funcionamiento e instrucciones.

Incubadoras de empresas:

Son espacios de trabajo e investigación donde pequeños negocios y empresas de renombre prueban nuevas ideas y conceptos, para lanzar en un futuro. Así se dan cuenta de que podría funcionar y que haría tropezar su proyecto, generando más posibilidades de éxito.

Es habitual que se estudien diversas tendencias, que se hagan investigaciones de mercado y también de I+D+i, algo que permitirá crear procesos mucho más acertados relacionados con la parte tecnológica del proyecto.

¿Qué tipos de emprendedores hay?

Además de diversos tipos de emprendimientos,también hay varias clases de emprendedores que te gustará conocer.

Es bueno conocer los perfiles de las personas que quieren emprender, porque así tendrás «una radiografía» personal de cada uno de ellos, conociendo a tus posibles compañeros/as de negocio del futuro o colaboradores. Dentro de todos ellos, existen:

Los emprendedores sociales:

Son los que se mueven por dos motivos, por una causa económica y también por otra social. Buscan generar cambio y probabilidades de crear una sociedad mucho más productiva y mejor, creando nuevas startups que buscan aportar y no solo enriquecerse.

Se podría decir que en sus causas pesan más el buscar una mejor calidad de vida para todos en lugar de la popularidad rápida. La mejor forma de tratarlos es creando confianza, compartiendo datos sobre lo que les motiva.

Los multifuncionales:

Son personas muy proactivas y también dinámicas que siempre quieren estar activas y en movimiento. No solo son capaces de moverse sin parar físicamente, sino que también poseen mentes en ebullición, capaces de conseguir y diseñar objetivos sin parar.

Es común que emprendan varios proyectos a la vez y que dominen varios campos de conocimiento. Te los ganarás si te ven como una persona que ama enriquecerse en su día a día, aprendiendo sobre todo.

Los contratistas especializados:

Dominan a la perfección un tema y son capaces de encontrar soluciones e ideas que otros trabajadores no analizarían ni razonarían. Suelen ser personalidades muy creativas, así que te los ganarás con buenas conversaciones y desarrollos. No soportarán la mediocridad, por lo que cuanto más ahondes en el tema que le interesa, mejor te verán.

Emprendedores accidentales:

Son aquellas personas que sin querer se encontraron con una idea de negocio. Puede que comenzaran sin pensarlo, en algún proyecto de la universidad o probando un hobby, creando una excelente manera de apostar, creciendo a la vez con su proyecto y ganando autonomía. Te los ganarás aumentando tu curiosidad, interesándote por lo que ellos/as tienen que contarte.

Inversores:

Son aquellos que se centran más en la parte económica de un proyecto. Aunque valoran mucho el valor del emprendimiento y su significado, son hábiles con los números y las estrategias, realizando con prioridad su tarea de invertir en vez de planificar y dirigir.

Te los ganarás con una buena planificación de beneficios y crecimiento, ya que este tipo de emprendedores solo se fijan en ideas que tengan una visión de expansión a corto plazo. Si es algo rentable, se fijarán en ti.

Como ves, conocer estas informaciones y los tipos de emprendimientos te ayudará a moverte sobre seguro cuando tengas que enfrentarte a la denominación de tu proyecto (para cuando tengas que presentarlo en público) y también cuando debas hablar con un emprendedor conociendo su perfil básico.

Son consejos básicos que siempre debes tener en cuenta para avanzar. ¡Así que comparte con quien consideres que será de su interés!

También puede interesarte echar un vistazo a esta publicación: Podcast emprendimiento femenino, ¿por cuáles puedo comenzar a inspirarme si quiero crear un proyecto?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *